Silla Ribera · Edición 2026
Roble macizo ensamblado a mano en un taller de Girona. Sin tornillos a la vista y sin una sola pieza que no se pueda sustituir dentro de veinte años.
Todas se trabajan igual. Cambia el color, el peso y cómo envejecen los primeros años.
Que es justo lo que hace que una silla aguante veinte años de cenas.
Encolado y ajustado a mano. Ni un tornillo en las uniones que trabajan.
Se repara con un trapo cuando se raya, en vez de tener que lijarla entera.
Guardamos el plano de cada serie. Si se parte una pata en 2040, se hace otra igual.
Sin marcar el asiento, que es donde fallan casi todas las apilables.
El taller está en Sant Gregori. Se puede visitar con cita: normalmente hay tres o cuatro sillas a medio montar y se entiende todo mucho mejor que en una foto.
Nos dices la madera y cuántas quieres. Te confirmamos fecha de entrega el mismo día, y no cobramos nada hasta que empieza a hacerse.
taller@ejemplo.es